viernes, 19 de mayo de 2017

Carolina Olivares: El gatito que buscaba cariño






En cierta ocasión, un pequeño gato callejero se topó a medianoche con un anciano. Estaba tirado en la húmeda y sucia acera de la calle. Vestía con harapos, tenía greñas y una barba canosa.

El hombre y el gatito tenían la misma condición: eran vagabundos.

Despacito y sigiloso, el animal se acercó mucho más al hombre. Por error le creyó dormido pero no: estaba despierto. Con tristeza miró al animal mientras se preguntaba para sus adentros:

-¿Cómo es que este gato se ha acercado tanto a mí si nadie osa hacerlo nunca? -De repente el minino ronroneó, y alzando la cola, empezó a rozarle la cara con el terso pelo que cubría todo su cuerpecito.

El hombre, que hacía mil años que no recibía muestras de afecto por parte de ningún ser humano y no recordaba lo agradable que resulta recibir AMOR de un ser vivo se sorprendió. El concepto que tenía de estos animales distaba mucho de lo hacía éste. Pensaba que los gatos son ariscos por naturaleza; en cambio el gatito… Era tan cariñoso.

Súbitamente el vagabundo se incorporó. El minino, asustado, echó a correr. Al ratito se paró y, dándose la vuelta se sentó en el suelo y se quedó mirándole.

-Oh, no te vayas. -Le suplicó-. Perdóname si te asuste, no fue mi intención… Vuelve, por favor. -Y tras pronunciar las palabras el gato regresó a su lado.

El vagabundo tomó al animal y, con suma delicadeza, le colocó en su regazo. El gatito que, bien por frío, bien por temor, temblaba, dejó de hacerlo. Y después de bostezar cerró los ojos y se quedó dormidito.

El corazón del anciano se colmó de alegría y felicidad. El gato y él tenían algo en común: a los dos les sobraba soledad y les faltaba amor. Y esto, precisamente, les había unido.

Aunque habían caminado por sendas distintas finalmente los caminos de sus vidas se habían cruzado. Quizá por ello se habían encontrado.

Desde entonces se hacen compañía, cuidan el uno del otro y se quieren. Y no tienen la menor intención de separarse.





© Carolina Olivares Rodríguez

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