jueves, 11 de mayo de 2017

Socorro González-Sepúlveda Romeral: San Martín de Montalbán "Mi pueblo"


Se llama así (además de Lugar Nuevo y Cucalata) porque en la Edad Media pertenecía al Señorío de Montalbán, junto con los pueblos de alrededor  La Puebla, Villarejo,   etc. Etimológicamente el nombre puede derivar del  término celta “Mons Albiganicum” o del latino Mons  Albus, monte blanco en referencia a las caleras y  minas de caolín.

Estuvo habitado desde la Prehistoria. Se han encontrado hachas de piedra pulimentada y restos cerámicos del  Neolítico. De la Edad del Cobre es el dolmen galería formado por la superposición de menhires, encontrado en una finca cercana al pueblo. Gentes de origen celta poblaron la zona, como lo demuestra el verraco aparecido en el paraje de Vega de los Caballeros y el toro de Menasalvas, (La cultura de los verracos rendía culto al toro o al jabalí como animales apotropaicos, protectores de los rebaños y símbolos de la fertilidad).

Aquí, como en toda la península, llegó Roma y la romanización y nos  dejó  el puente Canasta, resto de una calzada romana que unía la ciudad de Vascos, en el municipio de Valmoralejo, y Toledo. De los  visigodos es el monumento más importante Santa María de Melque. De la época medieval se conservan varias tumbas antropomorfas  cavadas en la roca y, sobre todo,  el Castillo de Montalbán.

Así, paso a paso, llegamos a 1665  año en el que el rey Felipe IV concedió al pueblo el título de Villa, previo pago de «Doscientos y setenta y dos maravedíes y sello 2º de setenta y ocho maravedíes» (Felipe IV quería sacar dinero de donde fuese, para costear sus múltiples guerras) seguimos,  «Se pusieron mojones para definir el término con pasos y cuerdas y cartabones».  Quedando un término que en la actualidad es de 135 km cuadrados. En el 2014 tenía 822 habitantes. Está 659 m de altitud. Cercano a los Montes de  Toledo.



El PAISAJE es cambiante, en invierno la escarcha y la niebla le da un aire de estepa, rara vez nieva, como mucho, una vez al año. En febrero florecen los almendros y los campos se ponen verdaderamente preciosos. En primavera, se llenan de flores, grandes extensiones de campos amarillos alternan con otros rojos de amapolas, la retama florece, casi siempre coincidiendo con Semana Santa, junquillos y otras flores silvestres bordean los caminos…¿Y los olores? Qué podemos decir de ese olor, que  simplificamos diciendo: «olor a campo», donde se mezclan los olores del tomillo, romero, plantas de monte bajo, con el  espino y otros arbustos, como el cantueso, escaramujo, etc. La fauna también forma parte del paisaje. Los conejos corren de un lado a otro y no es raro ver bandadas de perdices levantar el vuelo. Mi pueblo es un paraíso para los cazadores ¡Vive Dios! Y muchos conejos al ajillo, liebres con arroz y perdices estofadas se han comido en él y se seguirán comiendo.


SANTA MARÍA DE MELQUE. Volvamos a los monumentos o vestigios de la Historia: comenzamos por la Ermita de Melque, casi un enigma arqueológico. Por su aparejo, piedras enormes unidas sin argamasa, se parece a lo romano, por su planta a lo bizantino, por la contextura de sus arcos a lo visigodo  y a lo árabe primario, por sus bóvedas, cúpula y medias columnas a lo románico, por el modo de ejecución a lo bárbaro.

Los autores no se ponen de acuerdo sobre su cronología y estilo. Gómez Moreno, sitúa su límite máximo de antigüedad el siglo VIII  y cree que pertenece al arte y cultura mozárabe. Luis  caballero Zoreda, basándose en cuanto planta alzado y molduras al paralelismo  con Santa Comba de Bande (Orense) ve una continuidad de la época romana, que seguiría la traza visigoda y la sitúa en la segunda mitad del siglo VII.

Todo lo que en la fachada es recto se convierte en curvas por dentro. Planta de cruz griega ala que se añade un ábside de herradura inserto en un rectángulo. Bóvedas de cañón peraltadas cubren los cuatro brazos de la planta, fundidas en el crucero en original cimborrio. Arcos de herradura también en ventanas y puertas.

No es una simple ermita. Este  monumento formó parte de todo un complejo habitable, santuario o monasterio, y constituía el centro de un núcleo de importante actividad económica, como se deduce de los restos de murallas que rodeaban el monasterio o los restos  de antiguas presas en el rio Ripas que pasa muy cerca. Cerca del mismo rio se encuentran varias tumbas antropomorfas, asociadas a comunidades cristianas de los siglos VIII y IX. El paisaje es hoy  solitario.


EL CASTILLO. Se edificó sobre otro más pequeño de origen árabe. En el siglo XII fue donado por Alfonso VIII a los Caballeros  Templarios.  Cuando la orden fue suprimida a principios del siglo XIV, fue concedido como señorío jurisdiccional a Alfonso Fernández Coronel, al cual se debe gran parte de la obra actual, posteriormente pasó a manos de Don  Álvaro de Luna y por último a los Condes de Montalbán. En este castillo vivió María de Padilla,  amante de Pedro I El Cruel. Estuvo sitiado Juan II por el Infante Don Enrique en el año 1420.

Es el más robusto, extenso y fuerte de todos los castillos de la provincia. Cortado al Norte  y Noroeste por un profundo tajo  del rio Torcón de cien metros de profundidad (las hoces del castillo),  queda un espacio de 15.000 metros cuadrados, bordeado de murallas almenadas, con torres cuadrangulares. El acceso al interior por dos puertas protegidas por enormes torres albarranas de planta pentagonal con esbeltos arcos apuntados. El conjunto es de una gran belleza, ahora lo habitan  las águilas reales, especie protegida, en primavera no se puede visitar por este motivo.


El PUENTE CANASTA. De origen romano, formaba parte de una calzada romana que era en aquella época una importante vía de comunicación, hoy mantiene tres de sus ojos enmarcados por arcos de medio punto, cruzando el rio Torcón sobre unos tajos  abiertos por las aguas a través de los siglos. Es un paraje solitario de singular belleza, encontrarlo no es fácil, pero merece la pena.


LA IGLESIA. La iglesia del siglo XVI de estilo renacentista, parece un poco desproporcionada pero es porque en ella hay dos partes bien diferenciadas, la más  monumental y otra parte antigua formada por una nave central y la torre.

Por fuera vemos la parte principal de estilo renacentista como una iglesia de planta central de gran altura  rematada por una cúpula. La cúpula está cubierta por un tejado  y flanqueada por bolas de granito  de estilo herreriano. En el interior, podemos apreciar  en el arco principal de la cabecera,  pinturas renacentistas. También podemos ver restos de pinturas del siglo XVIII. En el siglo XX la iglesia  ha sido decorada en la cabecera por pintores rusos, (Borys y Vladimir) y la parte posterior y bautisterio por un pintor local (Eduardo).  El retablo fue destruido en la Guerra Civil.

La imagen más venerada es la del Cristo de la luz, una cruz de madera y hierro forjado en la que está pintada la imagen de Cristo crucificado,  copia del Cristo   de Velázquez. Por fuera  en una de las paredes de la iglesia, sobre una escalera de piedra de forma piramidal (la escalerilla)  también está la imagen del Cristo de la Luz   realizado en cerámica. Su fiesta es el tres de mayo.

Para terminar, no puedo resistirme a transcribir un fragmento de las relaciones Histórico- Geográficas.- Estadística de los pueblos de España- hecha por iniciativa de Felipe II en 1578, cuando el rey quiso tener una descripción de todos y cada una de los pueblos que componían sus estados. «y las cosas que tienen son las siguientes: mucho pan y mucho vino, mucho aceite, mucha leña, mucho ganado de todas suertes, mucha miel y cera, buenas aguas, mucha caza de toda suerte de caza, mucho pescado fresco,  muchas moliendas y ríos y muchos montes, y todo aparejo de canteras, cal y ladrillo y teja para edificios, tierra sana y de buena comarca esta en XLI grados de la equinoccial y poblada de buena gente».   ¿Se puede pedir más?



© Socorro González- Sepúlveda Romeral 

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