martes, 13 de junio de 2017

San Antonio de Padua: 13 de junio

Feliz día de San Antonio


Felicidades a todos los que llevan su nombre



San Antonio de Padua
El Greco, 1580
Museo de l Prado
San Antonio de Padua, nacido en Lisboa (Portugal), es uno de los santos más populares de la cristiandad. Sus atributos son la vara de azucenas (símbolo de pureza), libro y Niño Jesús.

Su familia le puso Fernando. La fecha de nacimiento no es precisa, se estima entre 1191 y 1195. A los quince años tomó el hábito de los canónigos regulares de San Agustín, allí estudió teología. Le trasladan a Coimbra y entra en contacto con los hermanos franciscanos, decidiendo en 1221, tomar los nuevos hábitos de la Orden de San Francisco y cambiar su nombre por el de Antonio. Partió para Marruecos pero tuvo que regresar aquejado de una grave enfermedad. Una tormenta desvió el barco y fue a carenar a Sicilia, allí tuvo noticias de la celebración de un capítulo general de la Orden en Asís a la que asistiría el propio san Francisco, el más multitudinario de los llamados Capítulos de las esteras. Recibió las órdenes del sacerdocio, ejerciendo su ministerio en varias ciudades de Francia e Italia. Pronto se divulgó la calidad de sus sermones. El mismo Francisco le encargó luchar contra la propagación de la herejía cátara en Francia. Sus mensajes eran en contra de los vicios sociales de su tiempo, en especial la avaricia y la práctica de la usura.

Basílica de San Antonio de Padua
Alberga el sepulcro con sus restos mortales
En la localidad de Camposampiero vivió en una celda construida por él mismo bajo las ramas de un nogal. A su regreso a Padua se detuvo en el convento de las clarisas pobres en Arcella, donde murió en 1231, un 13 de junio. Sus restos mortales se encuentran en la Basílica de Padua. Fue proclamado santo por Gregorio IX y es Doctor de la Iglesia.

Visión de San Antonio de Padua. Antonio Viladomat y Manalt, 1720
Biblioteca Museo Víctor Balaguer 
Se le atribuyen numerosos milagros y episodios de carácter místico, como ser entendido y comprendido por los peces, o aquel día en que estando orando se le apareció el Niño Jesús, o aquel que estando predicando en Tolosa sobre la eucaristía, un hereje le dijo que necesitaba un milagro para quedar convencido. Después de dejar a su mula sin comer durante tres días, se le ofreció una cebadera bien provista de trigo y una hostia consagrada. El animal se arrodilló ante la hostia y no comió hasta que la retiraron de su vista; otros milagros han sido el de darle el don de la palabra a un recién nacido; la comida envenenada; el joven resucitado, el corazón del avaro, la recuperación de un pie amputado, y muchos más, lo que ha dado motivo para llamarle «El santo más milagroso»

San Antonio predicando a los peces.
Obra de José Benlliure

Aunque acuden a él para pedirle novio o novia, o para encontrar objetos perdidos, la mayor devoción a San Antonio, es por la práctica antoniana tan extendida de «El Pan de los Pobres».

Se cuenta que una vez repartió a los pobres todo el pan que había en el convento sin conocimiento del fraile panadero, que acudió a él para comentarle que los frailes no tenían pan. San Antonio le pide que regrese y verifique, así lo hace y se encuentra que las cestas antes vacías se hallaban llenas; otra vez un niño cayó a un pozo, le rescataron cadáver, su madre rogó a san Antonio, ya muerto, que devolviera la vida a su hijo prometiendo para los pobres tanto peso de trigo como pesaba el niño. El milagro se obró y su madre cumplió la promesa. Luisa Bouffier, mujer piadosa y devota de San Antonio, colocó en su pequeño comercio una imagen de San Antonio y un cepillo en el que depositaban los devotos sus limosnas. Con ellas, Luisa, atendía las necesidades de los pobres del lugar. A la puerta de los conventos franciscanos, al menos una vez a la semana, se reparte «El pan de los pobres», llamando y socorriendo a aquellos que no tienen nada que llevarse a la boca.

Ese es el verdadero San Antonio.


El que alimenta a los más desfavorecidos.

Vista cenital de la Bóveda de San Antonio de la Florida en Madrid
Obra pictórica de Francisco de Goya y Lucientes
(seis metros de diámetro)

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